miércoles, 11 de enero de 2012

Varkala (22-30 diciembre)

El viaje a Varkala ha sido más largo de lo esperado. El avión salió con casi 3 horas de retraso (bien por IndiGo) y tras un vuelo de 2 horas y un viaje en taxi de 1 hora 15 minutos, hemos llegado a la habitación que alquilamos a Mohan. Hemos decidido venir a este Guest House porque ya lo conocimos hace tres años y lo recordábamos sencillo pero limpio. Hicimos la reserva por email y el bueno de Mohan nos aseguró que la habitación estaba como entonces, y doy Fe de que así es. En esa habitación no había entrado una fregona todo este tiempo. Debido a la hora no nos ha quedado otra que pasar aquí nuestra primera noche pero al día siguiente hemos encontrado otra habitación que cumple los mínimos que queremos. Evitaré dar detalles de la primera. Hemos tenido que pasar dos noches en ella, pero el 24 nos trasladamos a nuestro nuevo alojamiento, que dicho sea de paso cuesta casi la mitad.

Varkala es un lugar turístico donde podemos pasar desapercibidos. Ya no somos los extranjeros a los que todos observan por ser algo extraño en su paisaje cotidiano. Somos conscientes de que esta no es la realidad del país y que muy poca gente nacida aquí puede permitírselo, pero a nosotros nos va a venir bien descansar unos días para reponer fuerzas. Nuestra familia nos espera en Kooropada y tenemos muchas ganas de verles. Sonu ha prometido comer mucho para que le veamos más gordo y Manu ya está preparando el bate de cricket, pero Estrella necesita recuperarse del esfuerzo y ahora mismo no podemos afrontar el último trecho hasta Kottayam, harán falta unos días.

El día que compramos el ticket del tren a Gujerat coincidí en la cola con una pareja de Madrid que sacaban el suyo a Goa (a ver cuando reactivamos la operación Goa). Viajeros habituales, de los de mochila y compromiso por conocer la realidad del pais. Íbamos en direcciones opuestas y nos despedimos con la certeza de que no nos volveríamos a a ver, pero una de esas jugadas del destino ha hecho que en este país de mil millones de habitantes nos reencontremos con Raúl y Maku. Buena gente, esperamos verles en Pamplona tal y como nos han dicho.

martes, 10 de enero de 2012

El tráfico en la India

En la India el tráfico es un gran problema. La siniestralidad es muy alta y muere mucha gente a causa de los accidentes. En las ciudades la densidad del tráfico es increíble. Los coches, Autorickshaw, bicicletas y motocicletas conviven en un complicado equilibrio en el que impera la "Ley del Morro", el primero que toma la delantera es el que se gana la preferencia. Las señales de tráfico se convierten muchas veces en elementos decorativos y los usuarios de los vehículos siguen su propio código de circulación. Alguno de esos códigos :

  • El claxon sustituye a los intermitentes.
  • Las luces largas se encienden y apagan siguiendo un criterio indescifrable para este humilde servidor.
  • Los cinturones de seguridad se utilizan para conducir en las grandes ciudades y es otro gran misterio el cinturón trasero. Muchos vehículos lo llevan pero no hay donde asegurarlo.
  • Los adelantamientos... merecen un capítulo propio.
  • Número máximo de ocupantes de un vehículo, carretera de sentido único, carretera de dos carriles, ceda el paso, paso de cebra... Deben de tener un significado distinto.
El siguiente video lo tomamos en una calle de Mumbai, en la zona de Bandra. Es una zona tranquila y en horario de poco tráfico, pero nos da una idea de lo arriba expuesto.


Con todo, y pese a que en ocasiones parece que todo se va a colapsar, al final todo termina fluyendo y los coches avanzan siguiendo un desorden ordenado. Y todo esto sin que nadie pierda la paciencia. El siguiente video no es nuestro, pero ilustra todo lo hablado.




lunes, 9 de enero de 2012

Curiosidades de los Adivasi

Las tribus Adivasi son los habitantes aborígenes de la India que a diferencia de los Arios que llegaron en el 1800 a.C. se organizan en tribus y no es Castas. Originariamente animistas, no es difícil de entender la cantidad de ellos que se convierten al cristianismo teniendo en cuenta que el sistema de castas les relega a ser invisibles, e incorporarse al Hinduismo les supondría pertenecer a los Harijan o intocables.

A diferencia de los Hinduistas, cuando un Adivasi se casa no es la familia de la mujer casadera la que debe pagar una dote, al contrario, es el marido el que debe pagar por llevarse a la que será su mujer. El marido compra la que será la madre de sus hijos y cuidara de su casa.

Tras una de las misas fuimos testigos de cómo una comitiva trasladaba los restos de un hombre fallecido la víspera. Un grupo de hombres llevaba al fallecido sobre su camastro de madera, con una pequeña sábana que dejaba sus pies al descubierto. Tras haber pasado toda la noche cantando y velando al difunto, las mujeres deben permanecer en casa mientras los hombres lo trasladan a algún lugar junto a un río y queman sus restos.
Nos cuenta también Inaxio los problemas que tienen los Adivasi para decir No. Consideran de mala educación negarse a hacer algo y dicen Sí a todo, aunque luego no lo cumplan. Por eso cuando nos promete ir a Kerala con nosotros nos da un sí Gujerati. Cuando un Adivasi dice Sí debemos saber interpretarlo, un Sí puede ser claramente un No.

Y aunque esto no sea exclusivo de los Adivasi sino que es común en todos los estados que hemos visitado, nos ha llamado la atención la cantidad de gorros de lana y orejeras que vemos cada vez que baja un mínimo la temperatura. Se debe al frío, pero es curioso que se pongan gorro de lana u orejera y caminen descalzos.

También está el tema del cepillado de dientes. Es el primer trabajo por la mañana, justo antes de irse a desayunar, y no se repite hasta la mañana siguiente. Es una estampa habitual verlos cepillándose en la puerta de casa.

Inaxio tiene mucho que contar y muchos le hemos pedido que lo traslade a un libro, pero no tiene tiempo. Hay mucho trabajo por hacer todavía. Esperamos que cuando se haga mayor piense en ello, porque su espíritu es muy joven todavía.

El próximo día 21 llegamos a Mumbai tras 7 u 8 horas en jeep. El 22 volamos a Kerala, God's own country. Auyó Gujerat.


domingo, 8 de enero de 2012

Celebración en Unai (17 de diciembre)

Hoy se celebra el 50 aniversario de la fundación de la misión de Unai. Es un día importante e incluso el obispo estará presente en los actos programados. Se homenajean a todos los que han contribuido en algún momento a su desarrollo y uno de los que más felicitaciones recibe es Inaxio; sus 21 años al frente de esta misión no son para menos.
El día comienza con una procesión que sale del primer emplazamiento que tuvo la misión hace 50 años. Tras un breve acto la comitiva encabezada por un grupo de baile Gujerati se dirige a la ubicación actual. Destaca en esta colorida hilera de gente una fotografìa en blanco y negro del Padre Zubeldia, con esa txapela que delata su origen.

La procesión acaba en la explanada donde habitualmente juegan al cricket los internos de Unai, y donde se ha levantado una gran carpa para celebrar la misa de conmemoración. Calculamos que 2.000 personas asisten a la misa, ordenados por parroquias y en el que destaca el colorido de los Sharis de las mujeres Adivasi. Este colorido contrasta con los Sharis que conocemos en Kerala, más sobrios y donde prima el color blanco sobre los demás. 

Altar en la carpa
Shari de Gujerat
Dos horas de misa y una más de discursos y entrega de obsequios dan paso a la comida popular, en la que se ha previsto que acudan 2.500 personas. No todos son cristianos, pero Inaxio se ha ganado el respeto de todos e independienemente de como conciba cada cual su vida espiritual todos saben que es un hombre bueno en el mejor sentido de la palabra.

Platos de hoja de plátano
Arroz
Dal
Verdura

viernes, 6 de enero de 2012

Bardipada (16-21 de diciembre)


La llegada a Bardipada ha sido muy emotiva, como siempre que nos encontramos con Inaxio Galdos. A sus 80 años sigue en plena forma y pese a que se han cumplido ya 60 años de su llegada a la India sigue la actualidad de la tierra en la que nació a través de los periódicos que sus familiares le envían puntualmente todas las semanas. Sigue la actualidad política y social de una tierra que le parece muy lejana, pues él mismo nos confiesa que su corazón es ya Gujerati y que su casa es esta, aquí ha vivido casi toda su vida y aquí espera morir cuando le toque.

La misión de Bardipada se encuentra en plena jungla. Se divide en dos partes, una gestionada por los Padres Jesuitas y otra por las Hermanas Carmelitas de la Caridad. Cada uno cuenta con su propio internado y comparten un solo colegio. Hay más de 800 internos en la misión sumando los de los dos internados. Aquí como en el resto de misiones que hemos visitado, todos los internos pertenecen exclusivamente a las tribus Adivasi.

Este no es sin embargo el único trabajo que desarrolla Inaxio con el resto de Padres. Hace ya mucho tiempo que acude todos los días a algún pequeño pueblo donde reune un grupo de feligreses en la iglesia para ir a decir misa. Nosotros le acompañamos y somos testigos del respeto y el cariño que se ha ganado por parte de estas gentes que podrán quizá tener menos posesiones que nosotros, pero que son mucho más ricos en las cosas que importan de verdad, esas que no se pueden comprar.

El viaje es muy largo por el camino que tenemos que recorrer. Un camino de tierra, totalmente impracticable y que en ocasiones desaparece y nos obliga a parar el jeep para buscarlo bajo la luz de nuestras linternas.

Cuando por fin llegamos nos salen al paso y nos acompañan a una de las casas del poblado para darnos de cenar. Las casas de los Adivasi se parecen poco a las nuestras, casas con estructura de madera y paredes hechas de excremento de animales y paja en la mayoría de los casos, sin agua corriente y con muy poca luz. Se cocina en el suelo de tierra y el mobiliario se limita a unos pocos enseres y los camastros necesarios para que descansen todos. Cenamos arroz o chapatis de arroz (libre elección) y un poco de pollo de casa. Están avisados de que no estamos acostumbrados al picante y prometen no utilizarlo, pero hay cosas que no pueden evitar y este pollo nos abrasa la boca. Mientras nosotros comemos nuestros anfitriones miran en espera de alguna señal, y se les ilumina la cara si ven que su comida nos ha gustado. Ellos comerán cuando nos hayamos ido, es la costumbre.

Tras la cena nos desplazamos a una capilla, muy sencilla como corresponde a la modestia de los Adivasi y donde la gente va llegando guiada por la luz de sus linternas y cubierta con una manta para guarecerse del frío, eso que nosotros llamamos fresco. Una sola bombilla alumbra toda la estancia y la gente se va sentando sobre dos viejas alfombras a ambos lados, una para los hombres y otra para las mujeres. Música y cánticos de los Gujeratis al ritmo de sus tambores y panderetas.
 
Haripura, misa con el catequista al frente
Nos despiden igual que nos han recibido, con una sonrisa en la cara y gritando Auyó, que Inaxio nos aclara que quiere decir Volved pronto. Ojalá. Quizá no nos hayamos ido del todo.
 
Niña en Haripura
Niña en Kalankui

miércoles, 4 de enero de 2012

Relwa (15 de diciembre)

Volvemos a Relwa para partir mañana a Bardipada, nuestra última misión por este año. Las niñas nos reciben con mucha alegría y nos obsequian con un adelanto de la fiesta que están organizando para Nochebuena. A los Adivasi les gusta mucho la música y aprovechan las festividades para bailar y cantar.

Nos ha costado mucho despedirnos de ellas, y en los ojos de varias de ellas hemos visto que también ellas lo sentían. Dejamos aquí a nuestra ahijada Sureka, nuestra querida Pritty y a muchas niñas a las que guardamos mucho cariño. Les deseamos lo mejor, se lo merecen. No nos olvidamos tampoco de las Hermanas y su trabajo, sin una queja, sin más premio que ver salir adelante a estas niñas. Mervani a todas.

Ambrutta
Pintando
Autobús

martes, 3 de enero de 2012

Mercado de Selamba (15 de diciembre)

Aprovechando nuestra estancia en Sagbara hemos ido de compras a Selamba, el pueblo donde acostumbran a hacer sus compras las Hermanas. La carretera como siempre es mala, pero llegamos a un pueblo con gran actividad comercial y que parece ser un centro importante en la zona. Los agricultores venden sus productos y aprovechan para pasar por la barbería para acicalarse. Vemos muchas vacas deambulando por la calle escarbando entre la basura o acercándose peligrosamente a las puestos. Hemos visto como una de ellas se llevaba una patata pero recibía una buena colleja como represalia. Malos tiempos para todos, incluso para las vacas sagradas.

Mujer en Selamba

Vaca Sagrada

Niños en el mercado

Tras el aviso de las serpientes hemos comprado una linterna, roja con adornos en negro. Mucho peso y poca luz. En el mercado se puede comprar de todo, o casi. Hace años que se decretó la ley seca en Gujerat y está prohibida la venta de alcohol. Esto ha hecho que el estraperlo y la producción casera de licores sea un negocio muy lucrativo. En el caso de los licores producidos de forma artesanal se producen gran cantidad de intoxicaciones todos los años y no son de extrañar las noticias de muertes producidas por ingerir alcohol adulterado. Aquí podemos ver un alambique casero utilizado para estos menesteres:

Alambique